Estoy a la playa con:
Gabriela, Ingrid
Alejandra, Adrián, Rodríguo, Toti
Elmer (joven), Monika (mamá de Elmer), Teresa (hermana) y Elmer (papá)
Estamos en la casa de la familia de Elmer en una comunidad cerrada al lado de la playa Arizona cerca del pueblo de Mollendo. Ayer viajamos en la camioneta Chino de Gabriela. Hubo Gabriela y Alejandra en el frente y Toti (la hermana de la suegra de Alejandra), yo y Rodrigo en la parte de atrás.
Para salir de Arequipa, hay muchas curvas y se necesita subir muy alta por los calles. Hay mucha minería así como casitas de locales. En San José paramos para comer un bocadillo de huevo y para usar los baños. Después de la subida por supuesto hubo un descenso muy largo y luego después de más de 2 horas vimos el océano Pacifico. Luego hubo mas curvas pero esta vez fuimos siguiendo las curvas del océano.
Pasamos por el pueblo de Mollendo comprando fruta y otros suministros por nuestra estancia. La casa de la familia gordita (como ahora la conozco a la familia) está cerca de la playa que se llama Arizona. Parte de la comunidad no está terminado pero el resto todo fue muy lindo. La casa fue perfecta. Tiene muchas camas para una familia grande con muchos amigos y un jardín y ubicación para asar en la parrilla con una mesa muy grande por todos. Cuando llegamos toda la casa fue cubierto de polvo y telas de araña pero con atención y acción de todos, la casa estaba lista otra vez para albergar una fiesta.
Después de una cerveza, todas fuimos a la playa pero solamente yo decidí enfrentarme las olas muy grandes. Las olas aquí son las olas mas grandes que yo he vista nunca. El tirón y la succión cuando las olas regresaron al océano fue tan fuerte que no pude entrarlo más de la altura de mi muslo. Después de este fue muy peligroso. La arena tenía muchos cuerpos rotos de “muy muy”, cangrejos y conchas a causa de la fuerza de las olas. Cuando bajó el sol, se hacía frío muy rápidamente y regresamos a la casa.
Desafortunadamente, hubo un problema con la electricidad y la electricista no apareció. Mientras la electricidad no funcionaba, Gabriela, Toty y yo fuimos a Mejía, un pueblo 10 kilómetros de la casa. Toty se crió en Mejía y por eso visitamos su tía. La casa fue muy linda y nos sentamos en el salón formal que pareció muy antiguo similar a todos los salones de abuelitas por el mundo. No sé con claridad por qué la visitamos la tía, pero mientras allá Gabriela recibió una llamada de la casa de playa que el problema con la electricidad fue solucionada. Toty regresó con su tía de la cocina con algunas bolsitas que contuvieron comida. Pienso que contuvieron “mazamorra morada” y unas frutas.
A veces no sé que pasa porque nadie no me dice. Me siento como una niña y que la familia y Gabriela son mis papás. Puedo preguntarles que pasa pero frecuentemente todos están ocupados, y no quiero molestarles. Usualmente no me importa porque estoy aquí solo para observar y divertirme. Es asombroso la cantidad de comunicación entre la familia que yo no comprenda. Usualmente, es a causa de la rapidez de su habla pero a veces es porque estoy cansada y me olvido concentrarme en sus palabras.
Antes del viaje, Gabriela me habia dado un aparato para conectar al internet y por supuesto en nuestra primera noche, uno de mis clientes me mandó un texto con un cambio urgente que me necesitaba hacer a su sitio web. No podía conectar y por fin decidí sentarme en la calle al lado de la casa con los callejeros donde la señal fue poco más fuerte. Yo tenía mucho estrés porque la computadora tenía problemas y no pude hablar con Dave. Por fin, Dave tuvo que hacer el trabajo.
Esa noche, todos estaban preparando diferentes tipos de comida… Elmer sénior cocinaba un pescado rellenado con tomates y cebollas así como mucha mantequilla por la parrilla. Gabriela preparaba muchos tipos de res con sal (mucho sal) y otros hierbas. Alejandra hizo un plato de tomates con zanahorias ralladas y un aliño – Muy rico. También hubo choclos, queso, pan (por supuesto), salchichas y chorizos y después una comida tradicional de semana santa que se llama “mazamorra morada” (que parece como una sustancia viscosa morada). Hubo cervezas, coca colas, agua con mucho hielo así como una bebida de esa “uva peruana” que se llama Pisco – creo que la uva se llama Albilla. Es una bebida muy refrescante, preparado con gaseosa de jengibre, limón y hielo.
Antes del desayuno, sin embargo, Toty, Alejandra y yo visitamos la playa para bañarnos. !Fue muy rico! Las olas son absurdamente grandes, a veces más de 2 metros y quizás más. También descubrí que podía conectar por internet mejor de la terraza. Dave me ayudó solucionar los problemas con el servidor virtual y luego fue tiempo para salir.
En el coche otra vez fuimos por las carreteras con muchas curvas, a veces curvas muy peligrosas. Después de 2 horas, más o menos, lleguemos en Ilo, la cuidad residencia de Wade cuando era niño. Primero, en Ilo comimos en un restaurante de mariscos y pescados. Acá empecé observar que a la familia de Elmer le gusta comer mucho. Todos compartimos platos de ceviche y pescados fritos pero la “familia gordita” comieron más platos también. Y después cuando Gabriela y yo saquemos fotos de la playa y los barcos en el puerto, la familia comió helados. Para aclarar, esta familia es muy MUY simpática y amistosa y me cae bien mucho. Solamente destaco este hecho porque creo que obesidad es un problema que crece acá en Perú.
Pacay
Chica morada
chis chis
Ilo fue una ciudad muy linda pero no pudimos pasar mucho tiempo allá porque teníamos planes para encontrar una playa y manejar a Tacna. Afuera de Ilo, hubo una playa donde paramos. Todos la miramos a la playa pero después de unos minutos decidimos continuar a Tacna.
Fue una buena idea porque se hacía oscuro cuando lleguemos en Tacna. Nos quedamos en un departamento en el tercer piso – un grande espacio con 4 cuartos, cada con 2 o 3 camas, pero hubo solamente una ducha. Compartí mi cuarto con Gabriela. Después de un día en los autos, todos querían nos duchamos y por eso llevó mucho tiempo para prepararnos salir por la noche. Tuve la oportunidad para hacer trabajo para un cliente así como descargar mis fotos del día a mi portátil.
Cuando todos estábamos listos, salimos por el auto a una heladería (la dueña fue la amiga mejor de Alejandra, que vivía en Tacna hace unos años). Yo no quería más para comer después del almuerzo muy grande en Ilo y la falta de ejercicio, por eso mandé una ensalada de frutas (sin azúcar, crema, helado, miel y todas las otras opciones – al enfado de la camarera) y un jugo de papaya (también sin azúcar). Excepto Toty y yo, quienes los dos estaban cansadas, todos comieron muchos – bocadillos y sándwiches, helados y postres. Después de comer la cena, y unos paradas (una banca, una farmacia), por fin regresamos al departamento y yo pude dormir. ¡Y yo dormí bien!
Comemos desayuna a la misma restaurante (de la amiga de Alejandra) pero todo pareció mejor después de dormirme. Mi sándwich fue rico y tomé 2 tazas de té con leche y otro jugo de papaya. Mientras los otros terminaron sus desayunos, Toty y yo caminamos al banco y por la plaza de armas en Tacna. Hay un arco en el centro que es muy similar al arco en Saint Louis pero más pequeño.
Nos reunimos con los otros y fuimos al mercado. Tacna es una zona sin impuestos, que yo creo en el pasado fue una region de muchos mercados negros. Ahora, pienso que no es tan barato pero hay oportunidades para encontrar gangas si sabe lo que quieres comprar y donde buscarlo. Compré una chaqueta para Cusco porque aparentemente es más frío de Arequipa.
Terminamos a los mercados cuando Gabriela hubo comprado sus botellas de “Double Jack” y “Brogans” así como un Elmo muy lindo para Marcuelo de nuestro local restaurante de pizzas (“Crast”). El Elmo canta una línea de una canción: “Rico Rico, Pizza es mejor”, y luego la pizza que Elmo está teniendo abre su boca y canta “Pizza pizza me encanta su sabor”. No sé porque pero este juguete es muy gracioso.
Embalamos los autos, incluyendo para esconder las botellas de alcohol abajo de los asientos. Pienso que fue a causa de los buscadores que a veces buscar los autos que sales de Tacna para ver si tienen cosas para vender (por ejemplo, cosas que no son para uso persona).
Después de casi tres días de hablar casi todo español, me di cuenta que tenía problemas con mi verbos (tiempos) y por eso decidí practicar por escribir oraciones usando verbos en sus distintos tiempos. Toty me ayudó corregirlas y comprender más los conceptos pero después de una hora, más o menos, empecé sentirme como una idiota que no sabe nada. Es un buen ejemplo de “demasiado corrección” y como pueda desmoralizar una estudiante. No sé porque pero me sentí muy triste y empecé a llorar. No quería que Toty me viera pero por supuesto ella podía verme. Ella fue muy simpática y me dijo que solamente estaba corrigiéndome tanto fue porque sabía que yo quería aprender más y mejorar. Fue una buena conversación porque me di cuento que todos acá pueden entenderme y comprende ahora como los estudiantes pueden sentirse en situaciones similares en el aula.
Aproximadamente 2 horas después de Tacna, paramos a una playa y nos disfrutamos la playa, la arena y el océano. Las olas fueron “mentales” y mientras jugaba, una ola me hundió y hace 4 o 5 segundas estaba ondulando bajo de la superficie del agua. Estaba bien, por supuesto, u no me importaba pero pienso que la familia se preocupaba cuando no pudo verme.
Comí mangos, pan y queso y mordiscos de la comida de las familias (pidieron platos de pescado frito y de ceviche – porque acá personas te traen comida a la playa de los restaurantes). Caminé hasta los cerros y encontré el cuerpo de una foca (muerto). Estaba directamente en frente de la socorrista y después de salir, ella miró al cuerpo pero no hizo nada. Aparentemente los cuerpos muertos no son problemas.
Cuando lleguemos a la casa a Mollendo, hubo más personas: unos amigos de la familia (Carlos, su esposa y su hijo, Joaquín) así como una mujer, un joven y un hombre de quienes no me recuerdo los nombres. La mujer fue la cocinera de la familia de Elmer. (Me había preguntado porque ella nunca viene a la playa con el resto del grupo y todo el tiempo fue en la casa). El joven no fue el hijo de los adultos, yo supe más tarde, sin embargo, el hombre le había encontrado al niño en las montanas y le adoptó como su propio hijo.
La cocinera nos preparó una comida típica de Perú: Lomo saltado, que es una combinación de res y papas fritas con arroz. También bebimos “chicha morada” (una bebida morada). El lomo saltado fue ricísimo. Después nos hablamos y Toty bailó a la música del los años 50. Decidí acostarme y muy rápidamente me quedó dormido.
La próxima mañana, Toty, Alejandra y yo fuimos a la playa para bañarnos. El sol nunca apareció de los nubes y por eso el agua pareció muy frió pero, como dicen las peruanas, fue muy rico (refrescante).
El día fue domingo y después de desayuno, pasemos la mayoría del día a la playa. Fue muy divertido salvo que cuando dos de los perros de la playa (Blancito y Wirito) encontraron una gaviota que no pudo volar. Los perros, especialmente Blancito, estaban muy emocionados y intentaban morder y agarrar la gaviota de que fue atrapado por las olas grandes. Después de unos minutos de mirar, y Adrián me dijo que no hubo nada podemos hacer porque la gaviota iba a morir de todos modos, no pude mirar más. Sé, es la naturaleza pero fui triste – la gaviota no tenía recursos.
Las chicas, Toty y Alejandra, y yo nos bañamos para la última vez antes de ducharnos y comer el almuerzo (que fue preparado por la cocinera). El almuerzo fue pasta (spaghetti) con una pieza de pollo en una salsa muy distinta y ricísima.
Después de despedirnos a las otras familias, salimos hasta Arequipa y nuevamente iba a la altura de 8000 ft (más o menos). Fue un fin de semana muy divertido y con un grupo de personas lindas y muy especiales.