Salutaciones de mis lectores ávidos (¿hay 1 o 2 o quizás 0?). Este es la última vez que te escribo de México, por lo menos durante un rato…
Estoy aquí en la habitación de Hotel Geneve en la Ciudad de México (habitación numero 511). En una hora y 10 minutos es mi cumpleaños (¡34!). Acabo de comer un McTrio (es como una comida que incluye las papas y la bebida así como la sándwich) de tipo Big Mac. He descubierto que haber perdido mi ipod. Es posible que la mucama lo robara, pero es imposible para saber con certeza. Así que decidí que necesitar un Big Mac con papas. Fue maravillosa.
Bien. Ahora las últimas pocas días…
La noche de las pirámides, me acosté muy temprano porque no me sentía bien, por eso yo tenía sopa y fue todo por el día.
Día 39 (miércoles) – fue el día que visitamos el castillo Chapultepec y el museo de antropología. El castillo fue bastante interesante, pero fue más como un palacio, no un castillo en el sentido de Europa. Fue el lugar de que Carlota vivía cuando Francia regía México para 3 años. Fue muy lujo pero no tan interesante. Después, caminamos al museo y Rubén nos di un recorrido de las cosas “más importantes” que tomó más de 3 horas, o por lo menos pareció como 3 horas.
La grupa ha sido teniendo problemas con las cuentas largas a restaurantes, por eso solamente pocas personas fueron interesados en almuerzo en el mismo lugar. Robin y yo salimos con:
Jesús – el mexicano que le gusta tener berrinches
Philipe – el americano con todo el dinero y un gorra de béisbol para cubrir su situación con pelo
Chique – el hombre bastante alto que parece gracioso
Kelsey – la chica que es con Chique todo el tiempo y también parece graciosa
Melanie – la delgada y alta, parece simpática
Carolina – la pelirroja que parece emborrachada mucho del tiempo
Chris – la gruñona, pero de realidad me cae bien a ella
Katie – la simpática que parece chido
Fuimos a un restaurante que tenía unos de los camarones más ricos del mundo. Pedí los camarones que fueron envueltos en jamón, queso y tocino. ¡Riquísimo! Había sido problemas con la cuenta, por eso al fin de la comida tomé la carta y calculé todas las cuentas separadas por los estudiantes. Parece como los estudiantes se han cansado del uno al otro en este momento pero todos estaban agradecidos que ayudé con la cuenta (este es por qué me gusta viajar sola).
Después, Jesús nos guió por el metro (no con perfección pero fue divertido y solamente costó 3 pesos [menos de 20 centavos, 15p]). Fuimos al Mercado Cuidadela y fue perfecto para comprar regalos y trinketas (mi palabra nueva de español). Compré tantas cosas, como un pescado que abre botellas de cerveza (para Greg), unos regalos de perros (para mis padres), gatos (para mis amigas Min y Sherry) y unas estatuas de criaturas locas (probablemente para mí). Robin y yo compramos mucho pero fue muy divertido.
La noche de miércoles, Robin, Giavanna, Kachelle y yo decidimos celebrar mi cumpleaños temprano. Inicialmente, fuimos a un bar, que se llama “Caballo Negro”. Fue poco raro porque había una gorila que no nos permitió entrar para 15 minutos. Eventualmente, el dueño apareció y fue de Inglaterra. Expliqué que habíamos sido esperando para 15 minutos y que “soy de Inglaterra también” y entramos el pub. Desafortunadamente, el bar estaba muy lleno y las bebidas fueron muy caras, por eso no quedamos más de 5 minutos.
Paseamos por el barrio (no sé el nombre del barrio – ahorita estoy en avión y por eso no tengo acceso al Internet) buscando un bar mejor. Eventualmente decidimos salir el barrio y regresar a Zona Rosa (zona que es cerca de nuestro hotel). Al minuto que lo decidimos, un grupo de 4 hombres nos acercó y nos preguntó si vendríamos con ellos a un club. Aparentemente, este club no permite hombres sin chicas porque los dueños no quieren que los gays entraron porque no gastan mucho dinero (¡!).
Los hombres fueron de Canadá y así que no estábamos preocupadas. El club estaba muy vació y la música fue de tipo “electrónico”. Los hombres compraron 3 botellas de alcohol (como es la tradición aquí) – güisqui, tequila y vodka. Tomé un vodka con tónica y mucho limón. Giavanna y yo bailábamos (he tomado vino en nuestra habitación antes de salir) mientras Kachelle y Robin hablamos con los hombres. Creábamos bailes muy cómicas incluyendo el baile “badger” y “construcción”. El club estaba poco aburrido, así que salimos después de una bebida. Giavanna no le sentía bien también.
Al hotel, Giavanna se acostó, y Robin, Kachelle y yo fuimos a un club con Bradley, Carolina y Mike para bailar. El club fue muy chida porque fue muy pequeño y todas las personas parecieron muy familiares. Había un tablado de que las chicas (y Bradley y Mike) podrían bailar y compramos un cubeta de cervezas. Todas las personas fueron maravillosas y bailé mucho. Usualmente no soy una persona que le gusta bailar pero este fue una situación perfecta.
Después del club, las 3 (Giavanna, Robin y yo) miramos una película de horror pero rápidamente, me dormí.
Jueves – 22 de Julio (ayer, porque ahora es el 23 de julio de 2010).
Yo no quería levantarme para ir de Xochimilco, pero fue el último día. Solamente 6 estudiantes llegaron en el lobby para visitar el lugar en los lagos (13 estudiantes habían convenido más temprano). Fue una cantidad perfecta y fue muy divertido. Solamente fuimos yo, Robin, Kachelle, Sara, Yanzit y Grace (y profesor Rudy). Rubén (nuestro guía) nos dio información en la ruta pero yo estaba muy cansada y por eso no escuché mucho.
En Xochimilco había un mercado con los regalos usuales. Había un perro que tenía muchos problemas – sus piernas de trasera fueron muy malas y él tenía problemas cuando caminar. También tenía heridos y cicatrices sobre su cara. Él estaba poco tímido. Decidí que después del paseo por barca, yo regresaría y le daría pan.
Los barcos fueron muy bonitos – decorados en colores brillantes y tienen diferentes nombres. Nuestro barco se llama “Lapolita” (o alguna así – sí mi memoria es mala).
Xochimilco es una ciudad que ha sido construido en un lago. Las personas han construidos grandes montones de tierra hasta que hay islas que son suficientes para construir edificios y casas. La Cuidad de México (DF) también se creó en esta manera por los aztecas. Los españoles luego tomaron toda el agua del lago y ahora, por supuesto, hay grandes problemas.
Para mi cumpleaños, el profesor Rudy me compró unas canciones de una banda mariachi que nos paseó en un su propio barco. Escuchamos la canción de cumpleaños, un otra que no recuerdo y, por supuesto… Guadalajara. Hay un video:
Además compramos joyería y quesadillas de vendedores en otros barcos.
Después, compré una bolsa de pan y le alimenté el pobre perro. Al principio, fue poco tímido pero cuando él dio cuenta que yo tenía comida, fue más valiente. Fue muy gentil y tranquilo.
Después de Xochimilco, algunos del grupo fuimos a Coyoacan. Es un lugar en DF que es más como un pueblecito. La casa de Frida Kahlo está aquí y la visitamos. Fue bastante interesante. Después de comer más de mis favoritas papas con salsa y limón en la calle, y Rdy y Sarah comer una pizza en un restaurante, tomamos un taxi al hotel. Las 4 chicas rellenamos en el asiento trasero y Rudy al asiento delantero.
Por mi última noche en DF y México, como ya he dicho, comí del restaurante de comida rápida, MacDonalds. ¡Yo sé, yo sé!!!! Pero, después de descubrir que he perdido mi ipod, no estaba contenta y Giavanna lo sugirió. Terminé mi ensayo final (“diario” de lecturas del libro más grueso del mundo) y preparé mi maleta para viajar. Miramos una película y me dormí.
Esta mañana ha sido bastante típica de un día de viajar. Me levanté, me duché, tomé un té (gracias a Robin porque es té para mi cumpleaños) y como un grupo, salimos el hotel. Se lo di mi dirección en Atlanta a la mujer en recepción en caso de mi ipod aparece pero no lo espero.
No ha sido problemas ni demora en el aeropuerto. Comí un sándwich de croissant, jamón y queso (muy delicioso). Rudo nos dio 100 pesos que él había prometido el día anterior. Encontré una camiseta (la única cosa que he querido de México que no he podido encontrar hasta ahora).
Ahorita, estoy en el asiento 25B con Katy a mi izquierda (ella no le gusta volar) y Anthony a mi derecha (él tiene un libro muy inteligente).
Creo que para ahora, es todo. Aquí es el fin de mi viaje a México. Para mis lectores ávidos, es tiempo para detenerse leyendo y encontrar otras cosas para hacer con tu vida. Lo siento.
Si hay más texto debajo de aquí es solamente porque este vuelo es 3 horas aproximadamente más y estoy aburrida. No necesitas leer más. No voy a hablar sobre te.
Tres cosas que voy a extrañar sobre México:
1. Puedo hablar en español y practicar todo el tiempo. A veces, pensé que estar mejorando también.
2. Las bromas que Giavanna y yo compartamos. Especialmente los de “Robert y Preciosa” y otras personas de la universidad
3. Las personas en México – son muy interesantes y hay muchos diferentes tipos de personas para estudiar y categorizar en la cabeza.
Tres cosas que no voy a extrañar sobre México:
1. Yo no podría preparar mis propias comidas. Yo sé que parezco rara pero me gusta preparar mi comida. Especialmente cuando yo sé que la leche es fresca y tengo mi té favorito.
2. Los ruidos y los hueles. En nuestra calle de David Alforo Siqueros, había ruidos todo el día, de los hombres que venden sus cosas (pan, nieve, gas, etc) a las personas que hablan muy fuerte, etc. Los hueles son muy raros – a veces son amables, pero usualmente son terribles – de caca, de comida vieja, de sudor, y cosas indefinidas.
3. Los mosquitos. Bastardos.




















































