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Archive for May, 2012

Día 5 – Machu Picchu

05 May

Arlo se despertó antes del resto del grupo y caminó el camino de Aguas Calientes a la entrada a Machu Picchu.  Nos despertamos a las 4:30 para desayunar en el hotel a las 5 en la mañana (gracias a los dueños malhumorados que decían no servirían el desayuno más temprano que 5:15).  Nos reunimos con Juan al parado de los buses a las 5:30 y dentro de poco montamos nuestro bus, destinado a Machu Picchu.  Pienso que me quedé dormido en la ruta hasta que Jane me ofreció un “polo mint”.

Como llegamos a la entrada, reconocíamos a Arlo, empapado en sudor de su caminata, y todos nos poníamos a la cola.  Una vez que estuvimos adentro el parque de Machu Picchu, Juan nos avisó que no hubo baños salvo los que fueron afuera.  Ese asunto nunca salió de mi mente mientras caminábamos por Machu Picchu,  observando las estructuras increíbles, enladrillado impresionante y llamas lindas, intentando no beber el agua o coca cero en mi bolsa durante la gira dado por Juan.

Machu Picchu es asombroso. Me fascina la historia de los Incas y cuando vi aquellos edificios que nunca fueron encontrados por los conquistadores españoles, fue impresionante y una cosa espectacular para recordar para siempre.  Para comprender más, creo que las fotos son mejores de mis palabras.

Aún, me sentí una tristeza que después de toda la investigación, la planificación, y la lectura sobre las ruinas, que no tenía la oportunidad para ver Choquequirao.  Juan y sus hermanos y primo son de Choquequirao y por eso aprendí más sobre la región después de hablar con la familia, y eso solamente pareció empeorar mis sentimientos.

Después del a gira con Juan, grabamos unos videos para Oscar sobre nuestra experiencia en la caminata y luego, pasamos más tiempo explorando este terreno muy único.  Los 7 caminamos para ver el puente Inca y algunas de nuestro grupo caminamos al puerto de sol que da muy buenas vistas de Machu Picchu y las montañas de alrededor.

Mis rodillas les molestaron a mí, para que tome el autobús a Aguas Calientes.  No estaba feliz sobre esta decisión, especialmente cuando Arlo, Matthew, Chris y Jane podían bajar el camino inca.  A veces, en la vida, es necesario hacer cosas sensatas, pero no sintió buen.  Otra vez, sentí como un lisiado, aún más cuando Matthew y Jane bajaron la cuesta a toda velocidad en competencia con el uno al otro así como el bus.

Después de almorzar/cenar, comida mexicana magnifica, algunos visitamos los baños termales.  Esperábamos una experiencia como la de Santa Teresa, pero, no, estos baños fueron terribles.  El agua fue marrón y los baños fueron pequeños y llenos.  Creo que Stacy, Jane, Matthew, Mum y yo quedamos en los baños hace 3 minutos máximos. Aún, fue una experiencia.

Todos nos encontramos en la estación de los trenes y tomamos el tren de Aguas Calientes a Ollantaytambo.  Estaba oscuro por eso no podíamos ver el río ni las montañas.  Matthew, Jane y yo hicimos barcos de papel y otros juguetes de papel (por ejemplo, un aparato que niñas usan para que predecir el porvenir de los otros).

En Ollantaytambo, acompañamos un bus lleno de personas regresando a Cusco.  Stacy, Jane y yo nos sentamos al fondo del bus y pudimos ver toda la actividad del chofer y los otros autos.  Después de algún tiempo, nos quedamos dormidos pero no antes mirar el chofer casi se estrelló contra un auto en opuesto lado de la calle. El chofer iba a dejarnos en nuestro hotel después del parado principal pero vimos Juan afuera del bus haciéndonos una seña bajamos del bus.  Juan y su hermano Samuel pidieron 2 taxis y nos tomaron a su hotel.  Fue muy lindo para verles aunque fue solamente unas horas desde despedirnos a Juan y un día desde a Samuel. Son personas muy lindas y por una razón siento alguna solidaridad con los peruanos.

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Día 4 de la caminata

04 May

La mañana siguiente (viernes), hubimos mucho tiempo por eso Matthew y yo jugamos fútbol y a veces Jane, Arlo y Juancito nos unieron.  Yo fui el portero por supuesto.  El día 4, pienso que el plan fue para caminar a Hidroeléctrico, pero pienso que Juancito ya hubiera decido que nuestro grupo fue demasiado despacio y quizás demasiado cansado también, por eso la camioneta nos tomó a nuestro parado en Hidroeléctrico.  Almorzamos más temprano de usual  y después de poca actividad  pero como siempre la comida de Raúl fue rico y todos nosotras estábamos satisfechos.  Mientras Raúl y Pedro preparaban el almuerzo, Juan nos llevó visitar unas ruinas de los incas – no fueron muy estupendas pero fue alguna cosa para hacer y un perro nos acompañó que fue muy lindo.

En la tarde nos despedimos a los chefs y los arrieros y salimos por camino a Aguas Calientes. Seguimos la vía férrea y el río nos acompañamos también. Después de los días previos de caminar, mis piernas fueron lastimadas y mi rodilla tuvo dolor también, y por una razón esta caminata pareció durar más tiempo que yo esperaba.  Pero, las vistas de las montañas que rodean el pueblo más cerca de Machu Picchu fueron impresionantes y el Río  Urubamba nos acompañó por la mayoría del camino. Juancito nos mostró los pequeños edificios  de las ruinas encima de la montaña de Machu Picchu.

Cerca de nuestro llegada en Aguas Calientes, descubrí que Matthew hubo tenido un experiencia peligrosa: aparentemente el ponía a pie cerca del borde de una precipicio y las piedras se derrumbados. Matthew se agarró valientemente y con la ayuda de Arlo (no Chris) regresó a tierra firma. Tuvo mucha suerte y solamente tenía abrasiones en sus brazos. Me preocupé mucho pero por el tiempo aprendí de la situación, hubo terminado.

Por fin llegamos a la estación de tren  de Aguas Calientes y solamente necesitamos caminar 20 minutos más a nuestro hotel. En el hotel, duché por la primera vez en 4 días (4 días de excursionando) y afortunadamente fue una ducha muy buena.  El grupo tuvimos una fiesta en la habitación de Stacy, Chris y Jane con vino, helados y chips. Más tarde caminábamos por el centro y vimos una fiesta con muchas personas que llevaban ropas interesantes y divertidas.

Cenamos con Juan en un restaurante que fue bastante terrible.  Creemos que el restaurante se la dio una habitación gratuita a Juan por traernos para cenar alli.  Todos (salvo que mamá) pedimos pizza y la borde de las pizzas fue húmeda y los ingredientes no fueron muy bien. Pero, fue bien para comer juntos y escuchar al plan de Juan sobre el día próximo: Nuestra visita a Machu Picchu.

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Día 3 de la caminata

03 May

El tercer día, el jueves, continuamos hasta santa Teresa. Después de una hora llegamos a Challway, el lugar donde estábamos supongo dormir la noche anterior. Acá pudimos comprar agua en vez de agua hervido del campamento – ¡Qué lujo!  Continuamos por la selva de las nubes y lluvia, cruzando un río así como observamos cascadas y muchas orquídeas y picaflores. Caminamos hasta una camioneta que nos tomó al sitio para almorzar. Hubo muchas excursionistas allá que fue poco raro. Pero compartimos unas cervezas y jugamos con algunos cachorros y gatitas.

Luego la camioneta nos tomó hasta el lugar de nuestro campamento por la noche. Este paseo pareció más peligroso que todo el resto del viaje – las calles fueron angostos y a un lado hubo una barranca muy abrupta. El chofer tocó la música muy fuerte y manejó muy rápido, a veces necesitaba poner al revés el vehículo y todo el tiempo pareció muy peligroso.  Yo sabía que a Stacy no le gustó el paseo en absoluto y yo tenía que estar de acuerdo… A veces me preocupé sobre la vida.  Más tarde bromeamos sobre la loca camioneta y lo llamamos “The party bus”.

Aquella noche nos quedamos en un campamento lindo en el pueblo de Santa Teresa. Nuestras carpas estaban en in campo al lado de un bar/restaurante que serví pisco sours así como cerveza y vino. En la noche después de la cena, los dueños prepararon una hoguera pero en aquel momento la mayoría de nosotros estábamos cansados.

Antes de cenar, otra vez subimos en el bus de fiesta hasta algunos baños termales que fueron muy ricos.  Hubo 3 piscinas: uno fue poco profundo;, uno fue muy caliente pero tuvo los gringos principalmente, y la tercera fue poco menos caliente y allá hubo la mayoría de los peruanos, incluido nuestro grupo de arrieros, chefs, etc: Juan, Raúl, Cesár, Pedro y Samuel.  El agua fue muy rica en mis músculos, y fue la primera vez en tres días cuando me sentí limpio. Después de relajar, jugamos “tig” (al corre que te pillo) y Juancito y Raúl se unieron el juego.  Después me sentí poco triste – amo los peruanos y el paisaje en esa país. Ahorita, al tiempo de escribir, estoy triste también porque estoy en avión en el aeropuerto de Lima escuchando el mensaje de seguridad antes de despegar y llegar a Miami.  Miré los arrieros y otros jugando en la piscina. Fue la última noche con este grupo de jóvenes.

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Día 2 de la caminata

02 May

Este día llegamos a la altura más alta, y más tarde Jane se sintió mala otra vez pero fue el último día (afortunadamente) porque después del punto más alto, bajamos muchísimo.

Desafortunadamente para mí, la parte de que estoy bien es la subida, y a causa del tiempo hemos perdidos en la mañana con un empiezo lento, tuvimos que montar los caballos para subir las pendientes. Los caballos fueron muy divertidos y podía sacar muchas fotos de las otras personas, de las montañas y las vistas muy peruanas y perfectas.  El punto más alto de nuestra caminata fue a 4600m (15091 pies) y se llama Salkantay Umantay. En este punto, Juan nos dijo sobre las tradiciones de los Incas y las locales, y hicimos un ofreciendo para Pachamama.  Salkantay es el segundo punto más alto en la región de Cusco y tiene una altura de 6264m (20551 pies).  Al punto más alta para nosotros, Jane se sintió terrible y incluso yo tuve dolor de cabeza.

Lo peor fue que después de este punto todo fue cuesta abajo y necesité caminar despacio a causa de mis rodillas. Me sentí como un lisiado, pero por lo menos las vistas fueron maravillosas y, con nuestro grupo, siempre hubo una persona que fue conmigo.  Aparentemente fuimos muy lento hasta con el ayudo de los caballos en los pendientes, y por eso Juan tuvo que mover nuestro campamento una hora más cerca.  Bajamos por la selva de lluvia y vimos muchos panoramas distintos y hermosos. Cuando llegamos en nuestro campamento en la noche, estaba oscuro y fue poco difícil para preparar por la noche. Aquella noche compartí una carpa con Jane, quien se sintió mejor con la altura baja.

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Día 1 de la caminata, Salkantay a Machu Picchu

01 May

Por supuesto esa caminata no es la que he sido planeando hace muchos meses. La caminata original fue de Cachora a Choquequirao y de vuelta. Pero después de las lluvias, el puente que cruza el río Apurimac fue destruido y no hubo una manera sin peligro para hacer la caminata.  Juan y Oscar intentaron encontrar muchas alternativas para hacer la caminata original, pero por fin fue evidente que con nuestro horario, nada no fue posible.  En vez, Juan y su familia y los demás nos llevaron de Salkantay (una montaña grande) a Machu Picchu.

En la mañana de martes, 1 de mayo, todos nos despertamos muy temprano para reunir con nuestro grupo de arrieros, chefs, y Juan, el Guía.  El viaje por camión tomó bastante tiempo y todos estábamos listos para desayunar cuando llegamos en Mollepata.  Mollepata es un pueblo a la altura de 2900 metros (9515 pie). El desayuno fue, para mi, pan, mermelada, huevos y jugo. Usualmente esta caminata empieza en Mollepata pero Juan nos dijo que el camino fue cubierto de lodo y en vez íbamos a usar la camioneta ir hasta Cruz Pata y luego caminar de allá.

Hizo mucho calor cuando bajamos de la camioneta y todos necesitábamos cambiar nuestra ropa para la temperatura. Por supuesto, Chris desvistió casi toda su ropa para preparar. Luego empezamos caminar.  Las vistas de esta altura fue muy chéveres y Stacy y yo lo preguntamos a Juancito sobre los flores y la plantas lindos que vimos.

Después de aproximadamente 3 horas, paramos para almorzar en Sayllacancha donde nuestros chefs y arrieros estaban preparando una comida ricísimo. Hubo mucha comida pero me gustó especialmente la palta que tuvo una mezcla de cebollas, tomates y otros ingredientes ricos.

Jane, quien sufrió de los síntomas de la enfermedad de altura, fue muy mala y como subimos de 2900m a 3850m (12,600 pies), ella empeoró.  Juan intentó curar sus síntomas con remedias locales pero en eso momento ella sufrió también con una migraña y los remedias no fueron útiles.  Hace la última hora, Matthew y yo tuvimos que caminar con ella porque fue tan débil. Ella necesitaba dormir mucho pero la distancia siempre pareció muy larga y a veces Jane acostaba en el lado del camino para se caería.  También montó en su caballo pero mareó y nos preocupamos que descendiera.  Por fin llegamos a Soraypampa y las carpas estaban listas. Jane entró su carpa y el resto del grupo preparamos por una noche muy fría porque fue una altura muy alta a causa de la proximidad de la montaña Salkantay.

Los chefs prepararon una cena muy rico, pero fue demasiado comida y todos estábamos cansados y por eso después de poco comida y vino por supuesto, y unas historias de Juan sobre un “oso de anteojos” y muchas cuentas sobre fantasmas, regresamos a nuestras carpas. Antes de dormir, verifiqué con Jane. Ella no fue bien pero todavía ¡estaba viva!  Mi mamá y yo compartimos una carpa pero después de mirar a mis fotos del día en mi camera, nos quedamos dormidas muy rápidamente. Arlo me hubo traído su bolsa de dormir así como una colchoneta por eso estaba muy cómoda y también no necesité toda la ropa hube llevado más temprano.

Hube hablado con Juan mas temprano sobre las opciones respecto a Jane y si ella no mejoró en la mañana, decidimos sería mejor para devuélvela a Cusco y luego a un lugar con altura mas baja para recobrar.  En la mañana todavía  ella se sintió terrible y Juan y su equipo hicieron planes para tomarla a Cusco. Fue un tiempo muy difícil porque ella no quería salir y se sintió culpable para ser un problema.  Por fin, mientras Juan y yo nos hablábamos, Jane podía vomitar. A causa de eso, se sintió mucho mejor y rápidamente cambiamos nuestros planes otra vez.

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