Por supuesto necesitábamos despertarnos muy temprano pero el desayuno fue preparado todavía y… ¡¡¡yo tenía cereales!!! Que es interesante es que después de un mes de pan por el desayuno, lo extrañe el pan. Pero hubo pan también.
Todos se fuimos del hotel a las 7 en la mañana y después de poco tiempo, estábamos en el barco con la inicial destinación de Los Uros (las islas que flotan)… La historia es que hace muchos años estas personas (una tribu de indígenas) fueron perseguidos por muchas diferentes grupos de guerreros y por fin decidieron salir la tierra y vivir en el lago. Las indígenas construyeron las islas de cañas que flotan a diferentes lugares en el lago. Sobre todas las islas, hay diferentes familias que viven allá. Ahora parece más como un destinación turística pero ya es muy interesante – con las personas tradicionales y sus maneras para sobrevivir con solamente las cosas del lago.
Matthew y yo encontramos un ave que pareció muy joven y tenía mucha hambre. Intentó a mordiscar mis dedos y mi anillo, hasta que una niña lo trajo parte de una caña que es muy dulce y sabroso. Fue muy lindo para ver la chiquita alimentarse al pájaro.
Nuestra otra parada en el viaje de Titicaca, fue la isla de Tequile, que es un lugar protegido por UNESCO como un sitio de importancia. Este es a causa de las telas que las personas fabrican acá – todo hecho por la mano. En Tequile, hicimos una caminata (corta pero difícil porque hubo un pendiente muy grande) a una casa para almorzar. Comemos una sopa de quínoa con verduras y yo escogí un omelet de verduras después. Caminamos al otro lado de la isla y embarcamos el barco para regresar. Todo el día fue muy lindo, con todas las personas indígenas así como vistas muy bonitas del lago, las islas y también fue posible para ver Bolivia que está en el otro lado de Lago Titicaca.
Aquella noche, hicimos reservaciones al restaurante Mojsa – una restaurante con una reputación mejor en Puno (en Puno, no hubo muchos restaurantes con buenas críticas en Trip Advisor). Para empezar, compartimos 3 entradas que fueron muy ricos, especialmente los táquenos (de jamón y queso) y una comida con pollo y palta. Después, pedí una otra ensalada. Jane todavía no se sintió bien, pero ella pudo venir con nosotros al viaje al Lago y pudo comer poco en la noche.