Buenas Días, hoy estoy en Madrid, la capital de España. Llegamos en el aeropuerto de Madrid-Barajas y seguimos por las señales que indicaron a las bandas de equipaje y luego esperamos … y esperamos. Y nunca apareció la información de nuestro vuelo – ¡que raro! Finalmente, un hombre nos mostró que hay otra lugar donde unas maletas pueden llegar y por supuesto allí hubo – solo dando vueltas por la banda. Pero lo que fue rarísimo fue que necesitamos entrar el área de la aduana del revés. En los Estados Unidos, habríamos sido disparos.
De todos modos, ahora es la tarde de sábado y estamos en la habitación de la pensión Abracadabra de que los dueños son Norma y Eduardo de Argentina. Es muy bonita y muy cerca de muchas cosas para hacer. 148E por 3 noches (con desayuno) y 3 personas.
Ayer, después de llegar al hotel, caminamos por el barrio de los Austrias y por la Plaza Mayor, que es muy turística pero muy bonita. Comemos y bebemos y platicamos.
Esta mañana, mamá y yo nos despertó y desayunamos junto sin Arlo porque el tenía mucha sueno después de su vuelo de Atlanta ayer y anteayer. ¡Ahora el duerme también! Después de desayuna, cometí un gran error – compré unas sandalias muy bonitas de cuero pero después de poco tiempo comenzaron dolerme los pies. ¡Ahorita tengo muchas ampollas a causa de las sandalias bonitas!
Sin embargo, el día fue muy bonito. Caminamos mucho – del hotel por la Plaza Mayor, por la Calle Mayor pasando muchos edificios importantes e imponentes y por fin llegamos al Parque Retiro que fue tan bonito como me recordé – un lago grande con botes bonitas y grandes peces que les gusta pan. Después, encontramos un restaurante y compartimos una ensalada grande con pescado y tomates grandes y una selección de tostadas que parece poco raro.
Luego visitamos el famoso Museo de Prado y yo tenía bastante suerte para ver muchos retratos con mujeres que se les rociaron leche de sus bustos a hombres que esperen. Un museo interesante y al mismo tiempo poco aburrido.
Después caminamos (pues, yo cojeé) hacia la pension pero no antes de comprar un pan grande (solamente 7 euros) y jamón, después de unas grandes cervezas.
Ahora voy a dormir.