El viernes, me levanté muy temprano para estudiar poco más así como chequear mis correos. El examen no fue tan difícil y yo lo terminé después de 2 y media horas. Esta fue bien porque necesitaba empacar mi mochilla muy grande. (Oficialmente, en el examen de estructuras, yo pasé con 97% y, en el examen de pedagogía con 99%). Durante el día, preparé mis maletas y ordené la habitación para la llegada de la familia, trabajé en los últimos monos que quería terminar (uno para Matthew, y uno para Jane). A las 3:30 les encontré a los estudiantes y profesora de mis clases y caminamos a la casa de Aaron para probar su invención de sangría arequipeña – hecho de fruta local, pisco, vino peruano, y chica morada (una bebida tradicional en Perú). Fue muy bien y la vista desde la techa de su casa fue lindo – una buena vista de Misti y mucho de Arequipa.
A las 5:30 de la tarde una amiga de Alejandra (Amipura, pienso) fue supuesto llegar, para manejar el auto de Gabriela al aeropuerto. Pero a las 6 ella no hubo llegada. Decidí conducir para encontrarla a Amipura en vez de simplemente esperar. Por fin, la encontramos y ella nos llevó a Alejandra y yo al aeropuerto. Allí, nos encontramos Paciko y Ingrid que tuvieron otro auto para el resto de mi grupo. Pronto, de la afuera del aeropuerto, vi a mi familia y mis amigos en la zona de recogida de equipajes. Fue muy bien para ver todos y después de muchos abrazos, les llevamos a la casa. Arlo, Stacy, Chris y Jane pasaron la noche en un hotel cerca de casa y mamá y Matthew quedaron conmigo en mi habitación.
Les tomé a todos por un paseo por Yanahuara y Arequipa, incluyendo la plaza de Yanahuara con los arcos (y que, en ese momento, hubo una competencia de talentos y un grupo de jóvenes fueron bailando a la canción “Vogue” de Madonna). Después, caminamos al centro y miramos a la Plaza de Armas y otros lugares. Nos encontramos a Alejandra, Fernanda y Adrián en el restaurante de Ekeko cerca del centro y todas comamos comida muy rica con vino. Cmaquita estaba muy cansada y por eso tomamos taxis a casa. En nuestra casa, pase alguno tiempo más con la familia, mi mamá y Matthew, bebiendo cervezas y se riendo a los ruidos graciosos de Matthew.
Cuando fui a la cama para dormir, Alejandra me trajo un sombrero tradicional de Arequipa como un regalo. Es muy especial y voy a valorarlo para siempre.










